De Colonia Mabragaña a tu mesa: La historia de Granja 5 Gurises

Escondida en el corazón de Entre Ríos, donde la tierra todavía se trabaja con las manos y el respeto por los ciclos de la naturaleza es ley, se encuentra Granja 5 Gurises. Un emprendimiento familiar en Colonia Mabragaña que nació con una misión simple: producir alimentos reales, sin químicos y con sabor a campo.
Lo que empezó como una huerta para el consumo familiar, pronto se desbordó de abundancia. Los vecinos empezaron a pedir, el boca a boca hizo su trabajo, y de repente, la granja no solo alimentaba a una familia, sino a tres ciudades enteras en un radio de 60 kilómetros.
El desafío de crecer sin perder la esencia
Producir alimentos orgánicos requiere tiempo y presencia. Hay que estar en la tierra, no frente a una pantalla. Pero a medida que los pedidos crecían, también crecía el caos administrativo.
"Pasábamos el día trabajando la tierra y la noche respondiendo WhatsApps interminables. Anotábamos pedidos en cuadernos que se manchaban de tierra, a veces perdíamos encargos... era estresante", nos cuenta la familia fundadora.
La logística de vender a tres ciudades distintas se estaba comiendo el tiempo que necesitaban para lo más importante: producir.

La solución digital con Ojapo
Fue entonces cuando Granja 5 Gurises se convirtió en la tienda fundadora de Ojapo. Necesitaban una herramienta que entendiera la realidad del productor: que el stock varía semana a semana, que los repartos tienen rutas específicas y que el cliente quiere simplicidad.
Gracias a su tienda digital en Ojapo, el cambio fue inmediato:
- Orden automático: Los clientes ahora ven el stock real actualizado y hacen su pedido solos.
- Adiós al cuaderno: Los pedidos llegan listos para armar, organizados por ciudad y zona de reparto.
- Más tiempo en el campo: Se redujo en un 80% el tiempo dedicado a responder mensajes de "qué precio tiene la acelga".
El futuro es local y colaborativo
Hoy, Granja 5 Gurises sigue creciendo. Ya no solo venden verduras de estación; han sumado conservas, huevos de campo y miel, llegando a más mesas entrerrianas con la frescura garantizada de la compra directa.
En Ojapo, estamos orgullosos de ser el puente tecnológico que permite que historias como esta florezcan. Porque cuando le comprás directo a quien hace, ganamos todos.